Durante el
reinado de Alexander III de Escocia (1241-1285), el Rey Haakon de
Noruega (1217-1263)
desembarcó
con su ejército
en un intento de conquista. Durante el sorpresivo ataque a los
campamentos escoceses un invasor
descalzo pisó
un cardo y lanzó
un grito de dolor que alertó
a los escoceses permitiéndoles
rechazar la invasión. De esta forma,
el humilde
cardo se convirtió en la Flor Nacional de Escocia siendo utilizado por
primitivos
reyes y
antiguos clanes en sus escudos y sellos personales.
Las piezas pueden ser realizadas en Plata.925 o en Oro18kt.