Una pieza de
joyería tradicional escocesa, su nombre proviene de los pequeños
talleres de orfebres
ubicados en los alrededores de la
Catedral de Saint Giles en Edimburgo donde se los vendía
en los siglos XVI y XVII. Su
diseño incorpora el corazón y la corona,
hay variantes que los corazones
se forman a partir de una estilizada
letra “M”.
Su origen proviene del monograma de Mary of Scots.
Pasaban
de padres a hijos y durante la niñez se colgaban en la cuna
para ahuyentar “los duendes que
perturban el sueño".